martes, 31 de agosto de 2010

Análisis y distracción

"Vuelve el perro arrepentido..." (El Chavo)

Tu marketing, tu merca. Yo me limpio
el culo en el bidet y continúo
fumando un pucho que
es marca de un pasado
que rematé partiendo y al que vuelvo
como en ese poema en que se tiene
un mexicano interminable. Suena
tu radio, las canciones
me incorporan un sexto
sentido, que se expande,
pura electricidad: la locutora
maúlla y se inmiscuye en las casitas
de unos oyentes que
danzan oídos y reprimen babas.
Un templo irrefutable: la dulzura,
dosificada y terca.
Y esto no cambiará porque unas líneas
perdidas en la red
lo sufran, lo padezcan, lo compartan.

lunes, 30 de agosto de 2010

Una visión

La calma, las pantuflas del abuelo,
non calentarum: día
partido a la mitad, como sandía
que como sin recelo,

sin calibrar modelos en la tele,
porque no tengo... Justo
que logro el equilibrio veo un busto,
no de Perón, que duele

por lo turgente. Entonces, la inocencia
de ser un guaso tibio
se esfuma. El ojo, inquieto, busca alivio
en un libro... Conciencia

de que las ganas pueden contra el Buda
casero en que calculo
que puedo dormitar. Porque un buen culo
dice al deseo: "suda".

domingo, 15 de agosto de 2010

Chat

No aparece. Me canso
de esperarla, imagino
que me rehúye, pienso
cosas tristes, idiotas.

Pat hace maravillas,
su guitarra/trompeta
prescinde de nosotros
para lograr más éxtasis.

Pero no cedo, no
me alejo de la espera.
Noche de mil recursos,
la agoto ante la compu.

No me dejo llevar.
Mi cuerpo pesa tanto
que la silla me teme.
Tomar otra cerveza.

miércoles, 11 de agosto de 2010

La chiva patagónica

Olvidas los antojos
de un águila de lata
y te das a despojos
en que el cero es la trata.

Mishiadura de pelos,
tu turbina aparece;
entonces son los celos
y entonces es el trece.

Entonces es el trece y el sedazo
de holgar en tu regazo.

Por despojos, afiches,
por cero, cornamentas:
en tu mafia, derviches
gimen para que mientas.

Los celos se entrecruzan
con trece enamorados;
tus dedos desmenuzan
fusiles colorados.

Fusiles colorados que a la seda
visten de mona meda.

martes, 10 de agosto de 2010

Lucky Strike

También, como sus manos,
cuando alcanzo a entreverlas.
¿Dónde las deposita
las veces que charlamos, 
aburridos, pacientes,
simulando no ver
o no saber qué hacemos?
¿O es que no hacemos nada
digno de recordarse?

Como sus manos, algo
que promete y no quiere
ni busca prometer;
algo que anhela en mí
y que un muro sofrena,
pared de gestos llanos
que me alejan, ausentes.

Como sus manos, algo
que nunca llegará
a rozarme: una imagen
se fijó en mi memoria:
reflejo de una dicha
que calla cuando río.

miércoles, 28 de julio de 2010

Un quieto, una ciudad

Un quieto, una ciudad,
anulado carisma,
callados corcoveos,
música que contemplas
brotando de tus poros,
y la foto que sabe
que las cosas no pasan,
y botellas vacías,
voluntario abandono.

Una ciudad que muere
y que se recupera,
y motos en la noche,
comprar, comer, pasar,
y todo se desgasta,
colectivos que caen
y pedradas que pegan,
un pasaje a la gente,

hilo de otro horizonte.

Un quieto es una sombra
que formula, linchado,
sentidos, y los quiebra,
y la vida es un ángel.

Una ciudad es alguien
que miente de continuo
para sobrevivir,
y te hunde en el silencio.

viernes, 23 de julio de 2010

Miniatura estraperlista

Estipendio sesudo
las llagas de tu boca:
aunque no tomás coca,
te convertís en nudo.

Militancia aguanosa
el terraplén dorado:
por más que tu ganado
te aprecia, andás quejosa.

El alerón vencido
de tu cola de paja
te inclina a la baraja:

tu juego, consentido
por las migas de pan,
es mejor que el del can.

miércoles, 21 de julio de 2010

Miniatura calcárea

Mirabeau se retuerce
con muecas de latoso:
en la caverna el oso
de centinela ejerce.

Mirabeau se dispone
a sudar su toxina:
en la cueva Sabina
canta lo que compone.

Culmen y cornamenta,
Mirabeau se lamenta:
hay grutas para rato.

Pervertido el doncel,
Mirabeau va en bajel:
huye con arrebato.

domingo, 18 de julio de 2010

Hornalla estacionaria

Comprendes la razón y el ritornelo,
te calentás con calzas
que gruñen, te desfloran, te arrojás
al pólipo salvaje
en que trazamos pollos de medir,
desconciertas a cautos
y a desnutridos, muela que te guía
a salas que colmás,
a yacijas sudadas, a almacenes
en que la gorda ríe
retratos de la vincha, te interpones
entre la sal y el muro,
tomás de mi cogollo la pulsión,
hálito de componer
a la medida el vientre, el esterito
del ave zalamera,
predisponés denuestos, incorporas
retablos al desdén,
y con tu casa entera, periscopio,
vas enlazando nubes
de recogerse, puchos mañaneros,
techo y vislumbre, primas
viciosas de la cal, de las arenas
peninsulares de
tu propio sacrificio, que reduce
almas, versos: llegar.