miércoles, 1 de febrero de 2012

Buenos Aires (o Rosario)

En fin: como decía,
alguien me amó. Deseosa,
sus planes no me incluyen
sino que se vinculan
con Buenos Aires ("más
progre, menos curitas,
menos fachos; cultura...").
Y partirá, seguro,
tarde o temprano, no
tan joven pero aún
pujante, decidida.
Yo sería un estorbo,
aparte de que no,
según cree, podría
vivir lejos (¿de quién?).
Y así, lo que soñara
--¡y ella también!--: un cuento
--¿un proyecto sin base;
un amor con muy pocas
esperanzas de vida?--
que pergeñara un auto,
niños, casa y el siempre
custodiador perrito.
No me quejo: duró
lo poco que podía
durar antes de que
retornara la idea
de que sin guita no
hay tu tía, es al vicio.
Pero eso no lo sufro
demasiado: soy un
muerto; no quiero más
que leer, escribir
y evitar, si es posible,
el trabajo, dañino.
La verdad es que estoy
conforme: tres poemas
--o cuatro--, que tomé
de su glorioso cuerpo,
sonrisa que se esfuma.

- . - . - 

este poema puede ser escuchado cliqueando aquí 

5 comentarios:

  1. ¿no se queja? no diga! y sim embargo, hubiera jurado qe se le piantaba un lagrimon...

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  2. Tantas veces habrás hablado, Anónimo, mandándote la parte... Como todo el mundo, agrego, para tu tranquilidad.

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  3. estoy tranqi, tamarit, pero no puedo dejar de anotar qe es mala cosa si se le esfume la sonrisa! lo unico qe me desasosiega es saber si podrá continuar con los poemas sobre praderas y perritos custodiadores... aunqe un golden retriever no es un perrito, es una maravilla de can; y no custodia demasiado, hace "monerias" (cuac) y deja pelos por toda la casa... es mas bien moqero...pero ¡tan bello!

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  4. Muchas veces la vida ha asesinado, masacrado digamos, la sonrisa más esperanzada. ¿Tendría yo algún privilegio, zafaría por siempre de que a la vida, si se le canta, no termine por aplastarme, humillarme, matarme, en fin? Me acuerdo: enloquecí. Me acuerdo: me enclaustré por lustros. Me acuerdo: "viví" el Desierto, la soledad, la infinita angustia. Dejame ser, Anónimo, precavido, dejame mandar a la vida a la puta madre que lo parió, si así se me antoja. Sonreír no es una actitud: adviene. Beso.

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  5. acuarela

    era una barca
    apenas una barca en un puerto
    donde se mecían millares
    de barcas todas iguales
    en el puerto donde una barca
    ondulaba apenas
    hermosamente
    entre mil barcas

    guido

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