jueves, 5 de mayo de 2011

Cada uno por su lado

Hoy también callaremos, como calla el osario
de lo que no nació, torpes y recurrentes,
y beberemos mucho, y reiremos más,
con la jeta torcida, desalmados sin gracia.

Y el fecundo presente proveerá de excusas
para las horas de ángel, aljibe que se ahoga,
y nos criticaremos sin piedad, minuciosos,
distantes, enervados, eje que se deshace.

Somos tan predecibles... La mañana se acerca
y vos despertarás y leerás, calculo,
estos versos que buscan matices que te traigan.

Fuimos tan imprudentes... Me acostaré queriendo
-sin mucha fe, confieso- que suene el celular,
que me digas que no, nada que ver, yo nunca...

2 comentarios:

  1. No me piace fratello! será que hay que bajar a la oreja para ser oido?

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  2. Uh, no me haga pensar, Pseudo Longino, que a los lectores de blog no se los tiene siempre a mano...

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